Suena el teléfono. Son las 7 de la tarde. Necesitan salir de una habitación ya, parece que no han tenido un buen final con el propietario y para evitar males mayores es mejor poner tierra de por medio, pies en polvorosa, salir de allí pitando, ahuecar el ala o dime tú alguna expresión manida que nos proporcione el rico castellano.
La cuestión es que era un tercer piso sin ascensor, varias maletas, muchas bolsas, una mesita de escritorio, sillas y poco más.
La nena abierta de par en par, recibía al nuevo cliente y sus pertenencias para llevarlo a un pueblo cercano. Ya sabes, los alquileres están por las nubes en la ciudad.
Pero antes de seguir, dime si te ves en una de las siguientes situaciones:
Pequeñas mudanzas express para hoy, ya, ahora
Aquí tienes una lista de posibles casos donde puedes verte identificado:
- Tienes prisa.
- Necesitas salir ya pitando.
- El dueño del piso de donde estás te pide irte hoy.
- Necesitas llevar una mascota contigo, no tienes donde dejarla. Tiene que venir con nosotros en La Nena.
- Los horarios de transporte público o de otras empresas no te cuadra.
- Ha surgido un problema familiar o profesional.
Sigo con la historia…
De camino, he podido conectar con esta persona y se ha desahogado. La situación económica, familiar, la incertidumbre profesional…un completo vamos.
Al final, tras unas lágrimas de rabia, se ha permitido sonreír.
Y eso…me encanta.
Quizá lo más urgente de esta mini mudanza era sentirse escuchado.
¿¿¿Cuándo nos vemos???
